José Gabriel Carrizo, expresidente de la República en el gobierno de Laurentino Cortizo, y los empresarios y hermanos Budy y Ralph Attie D’Jamous se quedaron sin visa para entrar a Estados Unidos.
En el territorio nacional circula que el gobierno Norteamericano les revocó las visas la semana pasada; sin embargo, aún no se ha hecho algún pronunciamiento oficial específico.
Hay que destacar que recientemente, la Contraloría General de la República de Panamá ordenó la cautelación de propiedades y cuentas bancarias de Carrizo por un monto de 1 millón 313,818 dólares. Esto por presunto uso indebido de fondos públicos.
En tanto, los hermanos Budy y Ralph Attie D’Jamous son investigados por su presunta participación en el caso Fintek, relacionado con la gestión de vales digitales durante la pandemia.
Por otro lado, el embajador Kevin Marino Cabrera dijo al diario Crítica “No comentamos sobre casos individuales. Estamos comprometidos con la protección de nuestra nación al mantener los más altos estándares de seguridad nacional a través de nuestro proceso de visas”.
Dejó claro que las visas son un privilegio, no un derecho.
Hay que recordar que este mismo proceso de cancelación de visas ha sido aplicado en otros países de Latinoamérica, especialmente a ciudadanos, sin importar si son políticos o empresarios, quienes a juicio de Estados Unidos, son un riesgo para la seguridad de ese país al estar involucrados en posibles hechos delictivos.
